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Reflexiones sobre el poder y la autoridad

Julio César Ballesteros del Olmo
Director de la página WEB
Sociedad Mexicana de Pediatría



A los que han tenido la oportunidad de leer el documento del Académico José Reynés Manzur en su discurso dunte el cambio de Mesa Directiva en el CMCP incluido en esta página, podrán darse cuenta que a la vez que es un discurso de propuestas de trabajo, es también una manifestación del yo me inconformo ante una situación injusta de abuso, de lo que no platicaremos aquí, bastara leerlo si se quieren enterar. No es la pretención hacer un “yo acuso” pero si un “yo reflexiono”. Estamos en la posición de hacer algunas consideraciones acerca de la autoridad y el ejercicio del poder que evidentemente son los términos a discusión en estos momentos.

Autoridad. Atribución, facultad o poder legitimo otorgada a las personas para hacer cumplir las normas de organizaciones o instituciones. Es la facultad de mandar a otros, cumplir funciones que los lleven a lograr objetivos. Poder de mandar a subordinados. Con estas definiciones, en las organizaciones médicas se delega una autoridad en una persona para lograr el bien de los agremiados, este es el fin, es la meta final, el bien común, el desarrollo de la organización. Cuando esto sucede todo esta bien y la comunidad que eligió a su autoridad por convención, esta contenta.

Que sucede cuando existe abuso de autoridad y esta última se ejerce ya no para obtener el beneficio de la comunidad, sino para el beneficio personal, se usa el poder de una manera no justificada para explotar las características o ventajas de su organización y sacar ventaja personar y me cuesta trabajo pensar que sea con la idea de dañar a los demás. Aquí podemos ver que uno de los mas importantes principios éticos en las relaciones humanas debería ser el evitar el abuso del poder y desafortunadamente es donde caen muchos lideres, de lo cual hemos platicado ya en documentos previos.

Lo anterior lo podemos ver desde dos puntos de vista que finalmente se juntan. El primero, la empresa, sociedad u organización, al formarse debe tener dentro de su reglamente interno y que mejor dentro de su esqueleto, una normativa ética, un código de ética que rija todas las actividades de la organización, de lideres y de subalternos y que nadie escape de esto pretendiendo hacer cambios con ideas propias. Esto es sumamente difícil ya que aquí eslabonamos el segundo punto. Todo individuo tiene una formación, una cultura, un nivel social en el cual creció, que le han dado una estructura conceptual y mental que le define éticamente con actitudes hacia los demás. Si esta formación le aleja de lo que socialmente es aceptado como moral, entonces habrá expresiones diversas de mal ejercicio de poder cuando se llega a este.

Aceptemos que el poder es la capacidad de la persona o un grupo de ellas para inducir o influir en las creencias o acciones de otras. Aceptemos que el poder puede ser legitimo u otorgado, es un puesto o cargo asignado a ganado; de pericia dado por el titulo de ser en este caso médico con gran conocimiento y experiencia; de referencia porque influye en las personas y estas creen en su líder; de recompensa, porque perjudica o beneficia a alguien o coercitivo cuando castiga . Si aceptamos esto, estamos aceptando por definición primero y de hecho después que las personas que tienen el poder pueden expresarse de cualquiera de estas maneras. Estamos aceptando también que el violar los códigos de ética de la organización de manera implícita o explicita es un abuso del poder.

Que hace el líder con el abuso del poder:
1.-   Viola los códigos de ética de su organización.
2.-   Deja de ser leal a su organización y a sus subordinados
3.-   Trabaja para su desarrollo y proyección personal
4.-   Busca formas mas eficientes y redituables económicamente, para lograrlo.
5.-   Otorga favores y privilegios especiales a amigos, familiares, en ocasiones a cambio de remuneración o favores o beneficios económicos
6.-   Hace promesas y compromisos privados externos o con sus subordinados que comprometen las tareas y compromisos de los demás y de la misma organización

Nosotros como sociedad o como miembros de una organización médica debemos vigilar la actuación de nuestros representantes, podemos exigirles una actuación dentro de lo éticamente normado para beneficio de todos.

Veamos también que no solo el líder pude caer en el abuso, también sus subordinados de confianza empapados o convidados de un poco de poder.

¿Debemos evaluar el uso de la autoridad y del ejercicio del poder con autoridad o del abuso del poder por autoridad?, es un juego e palabras que puede confundir y que igualmente confunde al buscar resultados.

¿Debemos preguntarnos sin miedos si ha habido abuso de autoridad en nuestros representantes, que ha llevado al cisma que hoy vive la pediatría mexicana por parte de las dos máximas organizaciones del país?

¿Y si lo hay, que debemos hacer?

¿Debemos PREGUNTARNOS también si ha habido falta de vigilancia a nuestros lideres?

¿Hemos sido apáticos y tolerantes, indiferentes?

¿Nos seguiremos cruzando de brazos viendo que el tiempo pasa y aniquila a la pediatría organizada del país?

Tomemos una actitud ética y responsable en beneficio de nuestros niños.

 


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